EL TRINQUETE

El Trinquete es un edificio cerrado de forma rectangular. El espacio de juego permite la utilización de las cuatro paredes, así como de diversos elementos integrados en el mismo, como el tejadillo y el fraile.

Como peculiaridad respecto del resto de los frontones, se encuentra completamente cerrado por las paredes de juego, por lo que la totalidad del suelo constituye la Cancha.

Estas características tan singulares otorgan al trinquete gran atractivo, tanto para quien lo practica como para quien lo disfruta como espectador o espectadora.

El Tejadillo es un elemento que forma parte del trinquete y puede ser utilizado como superficie de juego. Se trata, básicamente, de un pasillo que discurre adosado a la Pared izquierda, a lo largo de toda la longitud de la cancha. Dicho pasillo cuenta con una cubierta inclinada y con un ventanal continuo que permite la visión del juego desde el interior del mismo.

Las modalidades de juego practicadas en el trinquete incluyen las de mano y herramienta, que suponen un importante impacto en el Frontis, tanto por la dureza y peso de la pelota como por la velocidad que se consigue. Estos factores convierten al trinquete en una de las variantes más divertidas y apreciadas del panorama pelotazale.

El origen

El trinquete es una evolución de las canchas en las que se practicaba el ‘jeu de paume’, un antiquísimo deporte de origen francés, antecesor directo tanto de la pelota vasca como del tenis. El juego consistía en golpear una pelota con la palma de la mano –paume en francés– que previamente sus practicantes se untaban con aceite y luego con harina para evitar que la pelota resbalara.

Más tarde aparecieron las palas y las raquetas, convirtiéndose en un deporte muy popular en Francia hasta que la Revolución Francesa lo asoció a la nobleza y cayó en desuso. Sin embargo, en el País Vasco las canchas fueron reutilizadas por los amantes del juego de la pelota, logrando su supervivencia y la de sus elementos más significativos, como el tejadillo o el fraile, y rebautizándolas en el siglo XIX como trinquetes.